81. Hermógenes
(Volviendo a los Diálogos…)
Ya hemos revisado la postura de Crátilo. Ahora bien, la tesis opuesta, la de Hermógenes, pregona la arbitrariedad del signo lingüístico, común denominador de las concepciones de la mayoría de los pensadores post-saussurianos. La relación entre significado y significante (o entre las distintas partes del signo que tienen que ver con la “realidad” y la forma / modo de su expresión verbal), parece ser convencional y no “natural”, ya que, por ejemplo, la palabra “perro” (abstracción lingüística de un objeto real) no contiene ni en su forma ni en su expresión, características del objeto (animal) al que refiere.
Algunos estudiosos de las lenguas encontrarían una lengua natural en el lenguaje de la infancia. Es decir, en las expresiones cuasi-onomatopéyicas que utilizan los niños para designar su mundo inmediato. Para ellos, el sonido que hace el perro sirve para nombrar al animal. Es decir, una abstracción de un ladrido funciona para referirse al perro, o la imitación de un maullido para un gato. Y este mecanismo de imitación está presente en los procesos de aprendizaje del lenguaje en la mayoría de las sociedades. Podríamos decir que se trata de un proceso en el aprendizaje de la lengua materna. Esta teoría se ve reforzada por las incontables lenguas en las que el padre y la madre se llaman “pa” y “ma”, o cosas por el estilo. Pero de algún modo la naturalidad de este lenguaje es efímera: las relaciones naturales -orgánicas, si se quiere- entre las naturales abstracciones lingüísticas hechas por las mentes en desarrollo se quiebran al pensar en cuestiones como la siguiente: ¿todos los perros del mundo ladran igual? Puede sonar como un aspecto extralingüístico: los perros ladran “guau”... pero en otras latitudes lo hacen “wof”, “bouf”... Los gatos hacen “miau”, pero también “mew”, “mewt”, e incluso “mí-o” (mío dijo el bicho, decía mi abuela). Esto demuestra que incluso el lenguaje natural está supeditado a la convención: el estudio de la lengua termina siempre en la imposición de una convención (académica o de uso, no importa).

1 reclamos:
A veces me choca visitar los blogs de los compas porque siempre, aunque yo sé que voy a encontrar algo de interés. Sin embargo, me he topado con blogs de morras que nomas escriben pa demostrar que si cursaron la primaria; escriben de cómo las trata la vida, como les fue hoy. De preciso (como dice un don) agarran sus blogs como diario debajo de la almohada, pero regresando al punto nodal de esto mi estimado hommie, veo tu blog y el de otros vatos que escriben cosas más interesantes y nadie les comenta algo. Pero como decía, al más mínimo momento de lucidez de gente que mejor definamos como ordinaria, todo mundo celebra desde el levantarse y cerrarle la puerta a un testigo de Jehova o contestarle a un profesor cualquier pendejada.
Bueno, así es esto. Nomas te iba a comentar algo de tu post pero ya mejor luego lo platicamos con unas chelas, jugando como me has prometido.
Chiro brow y sigale con la escribida que leerlo siempre es opción pa mi
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